Hola a todos/as.
Hace 20 años terminé mi licenciatura en la Universidad Complutense con el deseo de estudiar el máster de Periodoncia. La enfermedad periodontal en mi familia paterna está muy presente y de tanto llever a mi padre y a mi hermano a que les trataran en el máster de periodoncia de la UCM me enamoré de la especialidad. Entrar en ese máster no era fácil, sólo cinco plazas para un montón de interesados de todo el mundo. Así que uno de los dos directores del máster -Don Antonio Bascones, mi padre científico- y me dijo que para entrar necesitaba un buen curriculum, que me pusiera a hacer el doctorado y el máster de preventiva y luego hablaríamos. Asi que allí acabé, en el máster en odontología preventiva y programas comunitarios, un destino nada apetecible para mi jóven ímpetu quirúrgico. Empecé mis cursos de doctorado y comencé con la odontología preventiva. Al final no estuvo nada mal, aprendí un montón de cosas de las que ahora saco gran partido en mi día a día.
Eso lo compaginé con la investigación. En el centro superior de Investigaciones Biológicas de CSIC me puse al día con la inmunología y de la mano de Augusto Silva y Jorge Gamonal saqué adelante una tesis sobre los niveles de metaloproteinasas en la enfermedad periodontal. Si, habéis oido bien, metaloproteinasas. Me gané en el máster de periodoncia el apodo de señorita metaloproteinasas, porque estaba allí todo el día tomando muestras y sondajes con la florida....
Y el día llegó, leí mi tesis y entré en el máster de mis sueños....mis sueños breves, porque es tan duro que poco tiempo de soñar tenía por las noches. Y eso que yo pensaba que había estudiado mucho en la carrera.... ese día, el de mi tesis, un precioso viernes 13 tenía mi primera práctica con bisturí... en salchichas. Estaba como un flan porque a las 12 tenía la lectura de la tesis, pero eso no impidió que en veinte minutos sacara unos injertos de las salchichas en un solo plano que dejaron alucinados al profe y a los compañeros. Ahi les dejé y salí corriendo para mi lectura.. se ve que trabajo bien bajo presión.
Bueno, el caso es que durante años me dediqué en cuerpo y alma a la periodoncia. Disfruto muchísimo entre pacientes, con bisturí o sin él. Soy de ese afortunado grupo de personas que ama su profesión.
La mezcla entre la odontología preventiva y mi continuo contacto con la sangre y los aerosoles me hizo ponerme a pensar en el altísimo riesgo que corríamos y empecé a dedicarme a estudiar sobre campos estériles y las infecciones cruzadas. Así que un día llamó a mi puerta Andrea Bacci, de Alle y me propuso dedicarme a concienciar a mis compañeros para trabajar de una forma más segura y evitar infecciones nosocomiales en nuestro ambiente.
Han pasado ya unos años de aquella primera reunión y muchos viajes, muchas charlas, muchos odontólogos con los que he aprendido y han aprendido.
un día buscando información para uno de mias artículos me topé con un blog estupendo sobre asepsia, el Autoclave, y me dión la idea de hacer el mío. Este dedicado al insignificante mundo de los dentistas, pues el de Juan José Criado se enfoca principalmente a la desinfección y esterilización a nivel hospitalario.
Espero poner mi pequeño granito de arena en este mundo. Voy a empezar con mi primera entrada, desde el confinamiento en los tiempos del Covid-19.
Hace 20 años terminé mi licenciatura en la Universidad Complutense con el deseo de estudiar el máster de Periodoncia. La enfermedad periodontal en mi familia paterna está muy presente y de tanto llever a mi padre y a mi hermano a que les trataran en el máster de periodoncia de la UCM me enamoré de la especialidad. Entrar en ese máster no era fácil, sólo cinco plazas para un montón de interesados de todo el mundo. Así que uno de los dos directores del máster -Don Antonio Bascones, mi padre científico- y me dijo que para entrar necesitaba un buen curriculum, que me pusiera a hacer el doctorado y el máster de preventiva y luego hablaríamos. Asi que allí acabé, en el máster en odontología preventiva y programas comunitarios, un destino nada apetecible para mi jóven ímpetu quirúrgico. Empecé mis cursos de doctorado y comencé con la odontología preventiva. Al final no estuvo nada mal, aprendí un montón de cosas de las que ahora saco gran partido en mi día a día.
Eso lo compaginé con la investigación. En el centro superior de Investigaciones Biológicas de CSIC me puse al día con la inmunología y de la mano de Augusto Silva y Jorge Gamonal saqué adelante una tesis sobre los niveles de metaloproteinasas en la enfermedad periodontal. Si, habéis oido bien, metaloproteinasas. Me gané en el máster de periodoncia el apodo de señorita metaloproteinasas, porque estaba allí todo el día tomando muestras y sondajes con la florida....
Y el día llegó, leí mi tesis y entré en el máster de mis sueños....mis sueños breves, porque es tan duro que poco tiempo de soñar tenía por las noches. Y eso que yo pensaba que había estudiado mucho en la carrera.... ese día, el de mi tesis, un precioso viernes 13 tenía mi primera práctica con bisturí... en salchichas. Estaba como un flan porque a las 12 tenía la lectura de la tesis, pero eso no impidió que en veinte minutos sacara unos injertos de las salchichas en un solo plano que dejaron alucinados al profe y a los compañeros. Ahi les dejé y salí corriendo para mi lectura.. se ve que trabajo bien bajo presión.
Bueno, el caso es que durante años me dediqué en cuerpo y alma a la periodoncia. Disfruto muchísimo entre pacientes, con bisturí o sin él. Soy de ese afortunado grupo de personas que ama su profesión.
La mezcla entre la odontología preventiva y mi continuo contacto con la sangre y los aerosoles me hizo ponerme a pensar en el altísimo riesgo que corríamos y empecé a dedicarme a estudiar sobre campos estériles y las infecciones cruzadas. Así que un día llamó a mi puerta Andrea Bacci, de Alle y me propuso dedicarme a concienciar a mis compañeros para trabajar de una forma más segura y evitar infecciones nosocomiales en nuestro ambiente.
Han pasado ya unos años de aquella primera reunión y muchos viajes, muchas charlas, muchos odontólogos con los que he aprendido y han aprendido.
un día buscando información para uno de mias artículos me topé con un blog estupendo sobre asepsia, el Autoclave, y me dión la idea de hacer el mío. Este dedicado al insignificante mundo de los dentistas, pues el de Juan José Criado se enfoca principalmente a la desinfección y esterilización a nivel hospitalario.
Espero poner mi pequeño granito de arena en este mundo. Voy a empezar con mi primera entrada, desde el confinamiento en los tiempos del Covid-19.
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